A lo lejos te escucho. Escucho tu voz a la distancia. Ahí, en donde no transcurre el tiempo, en donde los sueños son realidad, en donde lo extraordinario es rutinario. Escucho tu voz a lo lejos, allá, en donde se pierde la mirada. Escucho tu voz de amor, suave, callada, casi imperceptible; que viene y me atrae a ti, y me hace sentir invencible.
Y allá, perdida en la distancia te escucho. Y a correr hacia ti me llamas. Y de nuevo mis pies se coordinan y se siguen, uno a uno. Y de nuevo siento que mi corazón estalla. Allá, en la distancia te escucho. Escucho tu voz de amor, suave, callada. Escucho cómo tus labios me pronuncian, y cómo a correr hacia ti me llaman. Allá, en donde los sueños se hallan.
Y cada vez te escucho más cerca. Tu voz se torna cada vez más clara. Y así te vas acercando, a cada paso que doy el sueño de tu voz se va materializando. Y te escucho allá, perdida en la distancia. Y sé que un día llegaré a ti. Y sé que un día te encontraré, mujer alada. Un día dejaré de escuchar tu voz de amor, suave, callada, para tenerte en mis brazos y escuchar tu voz frente a mi cara.
Y ya no habrá que caminar en tu dirección. Y ya no habrá que correr a tu encuentro, angel de mujer disfrazada. Ya no habrá necesidad de soñarte, sino de soñar contigo, a mi lado abrazada. Mientras tanto escucho tu voz, escucho tu voz en la distancia. Y camino hacia ti, esperando encontrarte al final de la jornada. Y mientras, me deleito y escucho tu voz de amor, distante, suave, callada.
A lo lejos te escucho. A lo lejos, amor; allá, en la distancia.
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
jueves, 31 de marzo de 2011
ME RECUERDAS A MÍ
Me recuerdas tanto a mí, que me parece estar viéndome. Hombre solitario, disfrazado de valiente. Hombre de recuerdos, de nostalgias, de dolores añejos. Hombre de dudas y rutinas; de sueños de mar que se ahogaron con la partida de un amor que un día pagó mal. Me recuerdas tanto a mí, que parece que me veo. Te veo, me veo, me río de ti y de mí y de ese amargo beso.
Hombre de recuerdos perpetuos. Hombre que se le han muerto los presentes. Hombre que vive para sí, viviendo con el sueño de otro nombre. Hombre que sabe que ama, más no ama a nadie. Hombre de todos, hombre de nadie; hombre que vive sin vivir, deseándo que la vida se le acabe. Hombre espantapájaros; hombre sin sangre.
Me recuerdas tanto a mí, que me parece verme. Me parece escucharme, sentirme, pensarme, identificarme. Hombre que desaparece, que se vuelve transparente. Hombre que no sabe más de sí, que no sabe más de ella, que no sabe. Hombre espantapájaros, hombre de aluminio, hombre triste. Hombre que me recuerda que la soledad existe.
Me recuerdas tanto a mí, que me parece verme...
Hombre de recuerdos perpetuos. Hombre que se le han muerto los presentes. Hombre que vive para sí, viviendo con el sueño de otro nombre. Hombre que sabe que ama, más no ama a nadie. Hombre de todos, hombre de nadie; hombre que vive sin vivir, deseándo que la vida se le acabe. Hombre espantapájaros; hombre sin sangre.
Me recuerdas tanto a mí, que me parece verme. Me parece escucharme, sentirme, pensarme, identificarme. Hombre que desaparece, que se vuelve transparente. Hombre que no sabe más de sí, que no sabe más de ella, que no sabe. Hombre espantapájaros, hombre de aluminio, hombre triste. Hombre que me recuerda que la soledad existe.
Me recuerdas tanto a mí, que me parece verme...
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