Anoche te vi de nuevo como llevo tantas noches haciéndolo. Volví a verte y, como llevo tantas noches haciéndolo, no supe qué hacer. No supe si debía hablarte, saludarte, platicarte lo que es de mí; o si debía tomarte entre mis brazos y besarte, y acariciarte tiernamente, y quitarte las telas que cubren tu cuerpo una por una, hasta dejarte desnuda del alma. No supe si debía simplemente hacer lo que he hecho hasta ahora; mirarte, a falta de una razón, o tal vez del valor de hacer alguna de las anteriores.
Anoche te vi de nuevo como llevo tantas noches haciéndolo. Volví a verte y, como llevo tantas noches haciéndolo, no supe qué hacer. Lo único que acerté a hacer fue mirarte. Mirarte, admirarte, observarte, contemplarte; apreciar cada uno de los detalles de perfección que conforman tu celestial belleza. Contemplar cada una de las facciones que hacen de tu cara un verdadero tributo a la belleza, a la perfección, a la estética, a lo sublime de un sueño, y a lo profundo de un suspiro.
Anoche te vi de nuevo como llevo tantas noches haciéndolo. Te vi como cada noche, radiante, hermosa, tan perfecta como una noche estrellada, como una luna llena, como una mar en calma. Anoche te vi de nuevo y sólo pude acertar a mirarte, a admirarte, a perderme en esa sublime belleza que sólo puedo comparar con un sueño de quimeras.
Anoche te vi de nuevo y, como llevo tantas noches haciéndolo, sólo pude quedarme ahí, viéndote y soñando con el día en que voltearás a verme tú a mí para poder de nuevo ser feliz...
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
sábado, 30 de abril de 2011
viernes, 29 de abril de 2011
EMOCIÓN
Cuánta alegría le das al alma,
cuánta felicidad me das;
cuántas sonrisas me arrancas
con sólo tus palabras mirar.
Cuántos cálidos sentimientos llegas a provocar,
cuántos sonetos en mi mente puedes inspirar.
Cuántas placenteras emociones,
cuánto y cuánto puedes ca usar.
Y es que es tan extraño sentir tanto,
cuando tan poco te he llegado a mirar,
pero ahí estás siempre;
ahí, dónde sólo tú puedes estar.
cuánta felicidad me das;
cuántas sonrisas me arrancas
con sólo tus palabras mirar.
Cuántos cálidos sentimientos llegas a provocar,
cuántos sonetos en mi mente puedes inspirar.
Cuántas placenteras emociones,
cuánto y cuánto puedes ca usar.
Y es que es tan extraño sentir tanto,
cuando tan poco te he llegado a mirar,
pero ahí estás siempre;
ahí, dónde sólo tú puedes estar.
Cuánta alegría le das al alma,
cuánta felicidad me das;
cuántas sonrisas me arrancas
con sólo tus palabras mirar.
Y es que es tanto,
que no sé ya cuánto.
Y sintiendo tanto
entre sonrisas me ando.
Sonriendo,
soñando,
entre suaves nubes
de amor flotando.
Cuánta alegría le das al alma,
cuánta felicidad me das;
cuántas sonrisas me arranca
volverte a mirar.
jueves, 28 de abril de 2011
SUEÑO
El sueño comienza contigo, en ti se desarrolla, se transforma, crece, se distorsiona, y de nuevo acaba contigo. El sueño eres tú, es tu cuerpo, es tu alma, es tu corazón, que juntos o separados me han hecho preso; preso de ti, de tu amor. El sueño comienza contigo, angel de alas de olvido. El sueño eres tú; tú y este mi corazón que se ha quedado cautivo.
El sueño comienza contigo. El sueño comienza con la aurora, portadora de buenas nuevas y de alegrías, asesina de soledades y hastíos. El sueño comienza con tu mirada, fundida en la mía, y en ese poder que tiene para deshacerme en un suspiro.
El sueño comienza contigo. El sueño comienza con la primera luz del día y la imagen de tu cuerpo junto al mío; comienza con el despertar de un sueño, para terminar soñando despierto contigo. El sueño comienza en ti, comienza en mí, comienza en los dos deseando vivir.
El sueño comienza contigo, en ti se desarrolla, crece, se distorsiona, y de nuevo acaba contigo. El sueño eres tú. Tú eres quién me ata, quién me libera, quién hace de mí lo que su voluntad quiera. Eres amo y siervo, verdugo y salvador, eres todo, eres tú.
El sueño comienza contigo y termina contigo. Ven, ven a despertarme de este sueño para poder comenzar a vivir contigo.
El sueño comienza contigo. El sueño comienza con la aurora, portadora de buenas nuevas y de alegrías, asesina de soledades y hastíos. El sueño comienza con tu mirada, fundida en la mía, y en ese poder que tiene para deshacerme en un suspiro.
El sueño comienza contigo. El sueño comienza con la primera luz del día y la imagen de tu cuerpo junto al mío; comienza con el despertar de un sueño, para terminar soñando despierto contigo. El sueño comienza en ti, comienza en mí, comienza en los dos deseando vivir.
El sueño comienza contigo, en ti se desarrolla, crece, se distorsiona, y de nuevo acaba contigo. El sueño eres tú. Tú eres quién me ata, quién me libera, quién hace de mí lo que su voluntad quiera. Eres amo y siervo, verdugo y salvador, eres todo, eres tú.
El sueño comienza contigo y termina contigo. Ven, ven a despertarme de este sueño para poder comenzar a vivir contigo.
miércoles, 27 de abril de 2011
AMOR VIAJERO
A veces te quiero, como se quiere al tesoro más preciado, como al sueño añorado, como al mismo silencio. A veces eres toda mi adoración, eres lo más sagrado; y quiero tenerte cerca, muy cerca, tan cerca que te fundas en mis labios. Y te quiero, así, en penumbras, en mi vientre, en mi costado.
Te quiero como quiere un niño el más nuevo regalo. Y me emociono contigo, y te quiero siempre a mi lado, y quiero quererte hasta que el mundo se vuelva helado, hasta que las máquinas sean lo único que exista, hasta que se seque el corazón de tanto amar al ser amado.
A veces te quiero, como se quiere al tesoro más preciado, como al sueño añorado, como al mismo silencio. Y otras veces no quiero saber de ti, y te maldigo y te aborrezco, y te repudio y me lamento. Y te me haces repulsivo, y te odio como al ser más vil, como al ser más bajo.
A veces no quiero saber más de ti y me oculto en las cuevas que hacen los hombres para no ser encontrados. Y te maldigo mil veces, y mil veces más me arrepiento de haber amado. Y deseo borrar toda huella de ti en mí, de mí en ti, de nosotros y nuestro pasado.
A veces, a veces te necesito, como hoja necesita al viento. Me haces tanta falta como órgano al organillero. Me haces falta como lluvia al temporal, como arena al desierto, como viento al vendaval, como sed al sediento, que no existen sin el otro, que no hay uno si no hay un porqué.
Otras veces, me haces falta, como me haces falta hoy, amor viajero para reprocharte lo que siento y lo que sentí ayer. Y te quiero, y te odio y te deseo; y te ansío como ansío a la vida, y a ese sentimiento que traes contigo.
A veces te quiero, como se quiere al tesoro más preciado, como al sueño añorado, como al mismo silencio. Ven pronto, ven; que me hace falta sentirte dentro.
Te quiero como quiere un niño el más nuevo regalo. Y me emociono contigo, y te quiero siempre a mi lado, y quiero quererte hasta que el mundo se vuelva helado, hasta que las máquinas sean lo único que exista, hasta que se seque el corazón de tanto amar al ser amado.
A veces te quiero, como se quiere al tesoro más preciado, como al sueño añorado, como al mismo silencio. Y otras veces no quiero saber de ti, y te maldigo y te aborrezco, y te repudio y me lamento. Y te me haces repulsivo, y te odio como al ser más vil, como al ser más bajo.
A veces no quiero saber más de ti y me oculto en las cuevas que hacen los hombres para no ser encontrados. Y te maldigo mil veces, y mil veces más me arrepiento de haber amado. Y deseo borrar toda huella de ti en mí, de mí en ti, de nosotros y nuestro pasado.
A veces, a veces te necesito, como hoja necesita al viento. Me haces tanta falta como órgano al organillero. Me haces falta como lluvia al temporal, como arena al desierto, como viento al vendaval, como sed al sediento, que no existen sin el otro, que no hay uno si no hay un porqué.
Otras veces, me haces falta, como me haces falta hoy, amor viajero para reprocharte lo que siento y lo que sentí ayer. Y te quiero, y te odio y te deseo; y te ansío como ansío a la vida, y a ese sentimiento que traes contigo.
A veces te quiero, como se quiere al tesoro más preciado, como al sueño añorado, como al mismo silencio. Ven pronto, ven; que me hace falta sentirte dentro.
lunes, 25 de abril de 2011
QUISIERA AMARTE MAS
Quisiera amarte más, pero ya no me alcanza el corazón. Quisiera hacerte ver que mi ser es tuyo para que hagas de él lo que quieras. Que muchas veces me sorprendo llorando por tí en un sentido que va más allá de la tristeza o la melancolía, más allá de la felicidad, más allá de la alegría. Cada sensación, cada sentimiento, cada palpitar, cada respiro. Soy sólo tuyo. Quisiera amarte más, pero no me alcanza el corazón.
Quisiera decirte todo lo que este corazón tiene dentro, pero no me alcanzan las palabras. Decirte que cada letra, cada sonido, cada frase, cada oración que pronuncio hacia ti está encaminada. Quisiera que escucharas el lenguaje del alma; de esta alma mía que sólo habla de ti, todo el tiempo, a cada instante, tú.
Quisiera amarte más, pero no puedo, no es posible, no me alcanza el cuerpo. Cada movimiento, cada gesto, cada vez que me estremezco es a causa tuya y de lo mucho que por ti siento. Eres tú la única, la verdadera, la culpable de que pierda el sueño, pero viva inmerso en este interminable ensueño.
Quisera amarte más, pero ya no me alcanza el corazón. Y me conformo con mirarte, con olerte, con tocarte, con sentir que soy tu dueño. Y te amo más, y más amarte ya no puedo. No me alcanza el alma. No me alcanza el cuerpo. No me alcanzan las palabras. no me alcanza el corazón. no me alcanza la vida entera, o las pasadas, o las que vienen después de esta que contigo bebo. No me alcanza el corazón para decirte que contigo vivo y que contigo, gustoso muero.
Quisera amarte más, pero este amor no me cabe en el cuerpo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)