Cuando quieras morirte, avísame.
Házme saber cuando la vida ya no te importe,
cuando ya hayas perdido toda esperanza,
cuando se hayan terminado tus andanzas.
Cuando quieras morirte, avísame.
Deja un recado en la mesa,
en la cocina, o sobre la cama.
Entérame de tu deseo,
de tus ganas de olvidarte de ti,
de tu vida, del mundo entero.
Cuando quieras morirte, avísame.
Infórmame de tu triste enredo,
cuéntame tu desesperanza,
tu rencor, tu miedo.
Cuando quieras morirte, avísame.
Déjame sentir tu desinterés por el trasiego,
déjame escuchar tu voz de desesperanza,
tu cansancio, tu extinto fuego.
Cuando quieras morirte, avísame.
Házme saber cuando se muera el deseo,
cuando sólo haya días nublados,
días de desamor, días de lluvia y truenos.
Avísame, mujer de tu desencanto,
de tu soledad y tus noches de llanto.
Avísame cuando desees morirte,
cuando de verdad quieras morirte,
para llenarte el corazón, el cuerpo y el alma.
Avísame cuando desees morirte,
cuando de verdad quieras morirte.
Avísame cuando quieras morirte,
para matarte de amor.
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.